El alquiler turístico es uno de los sectores inmobiliarios con mayor falta de control y transparencia. La brevedad de los contratos y la comercialización a través de plataformas digitales facilitan fraudes, abusos y economía sumergida. Ante esta realidad, la inscripción del alquiler en el Registro de la Propiedad se convierte en una herramienta clave para reforzar la seguridad jurídica.
El proyecto, que podría implantarse en toda España sin coste para las Administraciones públicas, aportaría grandes ventajas: mayor transparencia, verificación de titularidad, protección de consumidores, apoyo a la labor de las Administraciones y prevención de delitos como el fraude fiscal, el blanqueo de capitales o incluso la financiación del terrorismo.
Registrar un contrato de arrendamiento beneficia tanto a propietarios como a inquilinos, ya que aporta transparencia, acredita quién está legitimado para alquilar y permite conocer si una vivienda está realmente habilitada para uso turístico. Iniciativas como Regturi, impulsada por el Colegio de Registradores, buscan identificar estas viviendas y proteger también a las comunidades de propietarios.
Aunque tradicionalmente el Registro de la Propiedad ha excluido los derechos personales, existen excepciones relevantes como el derecho de arrendamiento, cuya inscripción permite que terceros conozcan su existencia y lo respeten. En definitiva, registrar el alquiler convierte esta práctica en una actividad más segura, responsable y fiable, reduciendo conflictos y fomentando un mercado inmobiliario más justo y ordenado. Obtén mas información aquí


